Una llamada...

“Te llamo ¿Ok?”, creo que lo he escuchado infinidad de veces a muchos muchachos decírselos a muchas mujeres, o bien, chicas fresas que les dicen “Si claro, este es mi teléfono…” y les dan un numero al limbo que jamás ayudara; así como un nombre falso en ambos casos que solo conseguirá que la persona quede decepcionada de haber intentado encontrar a alguien.

Si se que en esta época ya nada de lo que era el cortejo funciona, muchos me llamaran arcaico o anticuado y tendrán razón, muchas me dirán que “acaso debo de decirles a todos mi nombre y teléfono” y muchos me dirán “Ay ni al caso como para que llamarle…” a lo cual daré un gran suspiro y diré “No, realmente no debe de decirse si no lo sientes…”; mas si no lo sientes no deberías ni de haberle hablado en un principio. Para que interesar a ala otra persona si no piensas seguir adelante con el cortejo.

Coquetear es clásico, pero se debe de saber hasta dónde y con quien, si se coquetea se debe de saber hasta dónde llegar y si realmente te interesa esa persona… dale tu teléfono y llámale si le dices que lo harás.

¿Dondé quedo el romance?

Olvidado, extrañado, tal vez perdido para siempre, sensación de perdida y de falta de fé, el romance no más parece que ha sucedido