
Mucho he escuchado de romances iniciados tras unas copas, pues al parecer michas de las inhibiciones que uno trae parecen magicamente desaparecer bajo el influjo del alcohol.
No estoy diciendo que sea la mejor ni la única forma, pero no deja de parecerme sorprndente lo que je visto hacer a muchachas que parecían salidas de un colegio de monjas o muchachos que de matados y nerds no los bajaban.
Las inhibiciones son algo realmente trágico para el romance, todos los " que dirán " y " que dirían " provocan que cualquier cosa que pudo haber sido motivo de un cuento de hadas se queden en eso, un cuento. No se necesita del alcohol para hacer eso, simplemente necesita uno hacer un análisis interno de si realmente te importa lo que digan los demás de ti, si realmente importa lo que el mundo piense de ti; a mi parecer si tu estas agusto contigo mismo no necesitas mayor opinión mas que de la persona en la que tienes los ojos puestos.
Ahora de pensar que te responderá, que importa, lanzate, si el no lo tienes asegurado al ni siquiera intentarlo.
Ahora, cambiemos de copas y pensemos en una cena romántica donde unas copas pueden ser lo que rompa ya de manera definitiva el hielo y los ayude a conocerse mejor acallando los nervios y voces internas que nos detienen de abrir nuestro corazón a la posible pareja.
Así que señoritas y señores, brindo por todos aquellos que gustan de beber y por aquellos que no... También!!
Entre copas
viernes 7 de agosto de 2009
1 comments:
eso suena a que lo escribi+o un geek}
y es cierto
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